A Mr. González-Bravo
"Porque, de acuerdo, ha habido muchas series muy buenas e incluso excelentes. Pero el riesgo y la victoria de The Wire –definida por Richard Price, uno de sus guionistas de prestigio, como “esa novela rusa que pasan en la HBO”– pasan por haber modificado para siempre nuestra percepción del tiempo catódico. En The Wire –suceso de crítica y fracaso de audiencia que comienza a ser éxito a partir de su edición en DVD– la velocidad es otra, todo fluye de manera diferente. Hay episodios en los que no sucede nada o en los que la cámara se detiene, inmóvil, frente a una conversación que dura quince minutos. De ahí, la casi obligación de verla recién con las cinco cajitas a mano. Como una obra completa. Como, sí, una de esas largas novelas rusas cuya longitud se administra a voluntad."
Rodrigo Fresán,
Desde Barcelona y hacia Baltimore,
Página/ 12
*
"- ¿Cómo se llama tu chico?
- Moco.
- ¿Lo llamaban 'moco'?
- Sí, Mocoso.
- Mocoso...
- ¿Le gustaba el nombre?
- ¿Qué?
- Moco... ¿A este niño cuya madre se tomó el trabajo de bautizarlo como Omar Isaiah Betts? Sabes, él olvida su chaqueta, así que comienza a moquear y algún idiota en lugar de darle un pañuelo le llama 'mocoso'... Y será 'mocoso' para siempre... No es justo.
- Supongo que la vida es así.
- ¿Quién le disparó a Moco?
- No voy a ir a ningún tribunal... El maldito no tenía que dispararle.
- Definitivamente, no.
- Podría haberle pegado una paliza, como siempre lo hacemos.
- Estoy de acuerdo.
- Pero mata a Moco. Moco estuvo haciendo lo mismo, no sé por cuánto tiempo. Matar a un hombre por una tontería... Lo que digo es que todos los viernes por la noche en el callejón de la tienda, jugamos a los dados. Todos los muchachos del barrio jugamos hasta tarde.
- Juegos de dados en el callejón...
- Y, como siempre, Mocoso también jugaba. Jugaba hasta que el bote era grande y después cogía todo y salía corriendo.
- ¿Siempre?
- No lo podía evitar.
- Déjame a ver si lo entiendo: Todos los viernes por la noche ustedes jugaban a los dados, ¿no? ¿Y todos los viernes por la noche tu amigo Moco esperaba a que se acumulara el bote para cogerlo y escaparse? ¿Le dejabais hacer eso?
- Le atrapábamos y le pegábamos, pero nadie iba más lejos que eso.
- Tengo que preguntarte algo... Si cada vez Mocoso se llevaba el dinero y se escapaba... ¿Por qué lo dejaban jugar?
- ¿QUÉ?
- Si Mocoso siempre robaba el dinero... ¿por qué lo dejaban jugar?
- Teníamos que dejarlo. Estamos en Estados Unidos."
Comienzo de The Wire,
David Simon