miércoles 24 de agosto de 2011

La banda de los corazones solitarios

"En ocasiones, Esperanto no podía entender por qué el ser humano no cantaba todo el tiempo, como en las óperas.  «Si así lo hiciéramos», pensaba,  «nuestras existencias ganarían para sí la resonancia de leyendas. Otros cantarían sobre nuestras vidas y nosotros cantaríamos sobre la vida de otros y, sí, todo el mundo sería un escenario y una fiesta.»"

Rodrigo Fresán
Esperanto,
Mondadori (Barcelona, 2011)
ISBN: 978-84-397-2395-0