dejado caer cantidades de plutonio
por todo el Bajo East Side
No quedaba ni un solo edificio tan sólo
esqueletos de acero
víveres calcinados, socavones abiertos a las
apestosas aguas de las cloacas
Había gente muriendo de inanición y arrastrándose
a través del desierto
los OVNIS marcianos con rayos
destructores de Luz azul
pasaban sobre ellos y deseaban todas las
aguas
Carbinizadas palmeras amazónicas a lo largo
de cientos de millas a ambos lados
del río
10 agosto 1978
Allen Ginsberg
Días de Nagasaki,
IV. La Fantasía de todo el mundo,
Oda Plutoniana, Poemas 1977-1980
Traducción de A. Resines
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