Nos nieva en el templo de Debod. Hace horas que cayó la noche. El agua se congela. He dormido doce horas -mi sueño también helado. Hace días que estamos en Madrid.
La ciudad. Maldita.
La ciudad también adentro, una bola de nieve. Los pulmones hierven. La voz, las estrellas se apagan. Nos volvemos a quedar sin tabaco.
Pero nos nieva en el templo de Debod. Bebemos ron de la botella. Nos asomamos una vez más a la ciudad maldita, terrible. Somos testigos de un paisaje insólito: caen los copos, los años.
Madrid,
diciembre. 2009
martes 22 de diciembre de 2009
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1 subversiones:
Desde Las Ventas, hasta Chamberí
fumando a medias,
en las calles de Madrid
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