martes 16 de marzo de 2010

Críptico IV: Que no saben nadar

Cuenta la leyenda que esta fue la última canción en la dejó caer una lágrima. Esta mañana sonaba desde la 17. A mí me bajó la fiebre.



Ahora habrá que huir al extrarradio.

[porque todas las leyendas son puro artificio]

Sin mirar atrás.

jueves 4 de marzo de 2010

Conversación del fin del mundo (¿la última escena?)

- Oye, ¿hoy es el fin del mundo?

- No, creo que fue hace tiempo.

- Joder, pues no me di cuenta.

...

lunes 1 de marzo de 2010

Freak session



Ecce bombo (1978),
Nani Moretti





Nocillaweird (aftercorredera)
Sesión imposible: Fernández Mallo, Fernández Porta, El Sofio, Aventura, Debussy, Sismógrafo Radio3 a cargo de Julián Pacomio y un servidor

jueves 4 de febrero de 2010

Cómo me hice monja

Yo no lo sé, pero creo que fue así: Me lo recomendaron. Lo leí. Me convenció.



"Cómo me hice monja es mi autobiografía, parcial porque trata sólo de un año de mi vida, entre los seis y los siete, empienza cuando pruebo un helado por primera vez, y termina cuando me asesina la viuda del heladero."

César Aira

jueves 28 de enero de 2010

Sobre los límites de la poesía

A la mayoría de concursos de poesía te permiten presentar un máximo de versos. Así, los hay a los que puedes concurrir con cincuenta, doscientos, quinientos, cuatro mil versos como tope. Me pregunto por qué no dan un giro y no exigen un límite de palabras. O van más allá y lo miden por otros parámetros de carácter retórico, como las metáforas o las sinestesias. Así participaríamos en certámenes en los que el uso del pleonasmo o la anáfora –siempre socorrida- quedara limitado a cincuenta, doscientos, quinientos, cuatro mil… No veo por qué sería más disparatado.

martes 19 de enero de 2010

Orgasmos crípticos: Método científico

Nos dijeron que aquello estaba mal.

Después             con manos caníbales,

                  eyaculamos nuestras propias conclusiones.


(poema XV de Orgasmos crípticos)

Alejandro Díaz

lunes 18 de enero de 2010

Orgasmos crípticos

Días venideros, pequeñas muestras de un nuevo proyecto: 'Orgasmos crípticos'


Pues vaya miseria aquel aguacero que no supo empaparnos.

Era una noche etílica en la que nos mareó el exceso cultural
y fuimos incapaces de escribir un poema.

¿Recuerdas?

Después regresamos a vidas improbables.

Yo me masturbé pensando en ti.
Tú despertaste con los cantares completos de Ezra Pound entre las piernas.



(Poema XXI de Orgasmos crípticos)

Alejandro Díaz